
Detención del policía que presuntamente disparó al joven manifestante Alexis Grigoropoulus. Manifestó haber actuado en "defensa propia".
Se ha intentado crear la idea de que los incidentes han sido cuidadosamente preparados por grupos anarquistas y antisistema para forzar la dimisión del presidente griego. Sin embargo, y aunque se ha constatado la coalición de numerosos dirigentes antiliberales en las protestas, el presidente Karamanlis continúa gobernando y comienza a destaparse el verdadero trasfondo del problema: la sociedad europea, y en especial la juventud, empiezan a estar muy disconformes con las políticas actuales que sólo les han llevado al paro, o a trabajos temporales no cualificados en el mejor de los casos, la imposibilidad de acceder a una vivienda y a la emancipación del hogar familiar. No queda más que recordar a los pequeños empresarios, arruinados por los altos costes y la voraz competencia de las grandes empresas. Las protestas violentas se han extendido, en consecuencia, a Roma, Copenaghe, Moscú, y con sonados disturbios en Madrid y Barcelona.
… recoge tempestades
Los graves incidentes que se han producido son el fruto del fracaso las modernas políticas económicas globalizadoras; el liberalismo sin freno, el capitalismo salvaje, el mercado global que durante tantos años ha alimentado el poder de la civilización occidental ha puesto en evidencia a las mentes pensantes de la UE y Estados Unidos. Aunque gran parte de la población (occidental) ha conseguido acomodarse como clase media, poco a poco se han ido distanciando los distintos estamentos sociales que, como en la Revolución Industrial, vuelven a depender de su estatus económico, su poder adquisitivo y, por supuesto, de su relación con los medios de producción: en España el paro puede alcanzar el 20% de la población activa (cerca de los 3.000.000 de desocupados), y los planes económicos de rescate han recaído solo en la banca (en España 15.000 millones y se espera la aprobación de otros 200.000 millones de euros a nivel europeo).
Grecia solo es el primer país cuyo descontento social se ha acentuado con la crisis económica mundial. Muestra los síntomas de la enfermedad que padecen los demás sistemas: exportaciones muy por debajo de las importaciones, inflación elevada, brusca reducción del crecimiento económico y encarecimiento de los préstamos y los productos (carestía de la vida), entre otros factores. La imposibilidad de ahorro por parte de esta decadente clase media (que vive subyugada a los pagos hipotecarios y a los bajos salarios), ha sido la fosa que ha cavado el propio sistema: los bancos no reciben capital del ahorro, el consumo se frena y, con ello, toda la actividad económica tal y como la conocíamos hasta ahora.
Interpretaciones de los principales diarios griegos: http://www.eurotopics.net/es/presseschau/aeltere/NEWSLETTER-2008-12-11-Crisis-politica-en-Grecia
Fuentes:
Roma, Copenhage, Madrid y Barcelona